En una de las movilizaciones ciudadanas más grandes del año, personas —encabezadas por la Generación Z— tomaron este 15 de noviembre las calles de Puebla para exigir alto a la violencia, a la corrupción y a la inseguridad que se vive en el país. La jornada destacó por su carácter intergeneracional y pacífico, con la participación de jóvenes, adultos, adultos mayores y familias completas.
La marcha inició en el Reloj del Gallito, en el Paseo Bravo, donde desde temprano comenzaron a reunirse contingentes con banderas de México, carteles y fotografías del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, cuyo asesinato detonó la indignación entre la población juvenil. El recorrido avanzó por Avenida Reforma, rumbo al Centro Histórico.
Uno de los rasgos más significativos fue la suma de madres buscadoras, colectivos campesinos, organizaciones civiles y grupos ciudadanos, lo que fortaleció el mensaje de unidad ante la crisis nacional. Durante su paso por el Palacio Municipal, los asistentes entonaron el Himno Nacional, un acto que recibió aplausos y reforzó el llamado a defender la democracia y las libertades civiles.
“La política debe escuchar a los jóvenes”
A través de un pronunciamiento público, la Generación Z afirmó que la movilización surgió como respuesta a una profunda crisis de seguridad e institucionalidad, donde la participación juvenil se ha vuelto indispensable.
“La participación juvenil no es un accesorio ni un adorno político: es una necesidad urgente”, señalaron.
El contingente continuó por el Bulevar 5 de Mayo y la Avenida 14 Norte hasta llegar a Casa Aguayo, sede del Poder Ejecutivo estatal, donde realizaron un mitin para exigir acciones concretas contra la inseguridad y mayor atención a las problemáticas sociales.
La manifestación se enlazó con movilizaciones juveniles en otras ciudades del país e incluso con expresiones internacionales, donde la bandera de One Piece se ha convertido en un símbolo de resistencia frente a la censura y el abuso de poder.
La organización Generación Z Puebla reiteró que no pertenece a ningún partido político y que su actuar es completamente independiente. Su objetivo, enfatizaron, es abrir espacios de participación que permitan construir un país más seguro, justo y con instituciones fortalecidas.
“Si la política no escucha a los jóvenes, los jóvenes levantarán la voz hasta que la escuchen”, afirmaron los organizadores, quienes reiteraron que la movilización es y seguirá siendo pacífica.
Mientras los manifestantes permanecían frente al Palacio Municipal, los gritos de “México, México” resonaban en el Centro Histórico, subrayando que, para miles de poblanos, el silencio dejó de ser una opción.
