Con muestras de fe, gratitud y esperanza, alrededor de 20 mil peregrinos provenientes de los 217 municipios de Puebla participaron en la 135 Peregrinación Anual de la Arquidiócesis de Puebla a la Basílica de Guadalupe, en el cerro del Tepeyac.
Desde días previos al 12 de febrero, contingentes de fieles emprendieron su camino hacia el santuario mariano. Algunos recorrieron kilómetros a pie; otros lo hicieron en bicicleta, a caballo o en vehículos organizados. Cada grupo llevó consigo peticiones, promesas y acciones de gracias para colocarlas ante la Virgen de Guadalupe.
Arquidiócesis de Puebla, la que más peregrinos reúne
La misa principal fue presidida por el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, quien elevó oraciones por las autoridades y por la comunidad poblana. En su homilía destacó que la presencia de fieles poblanos en la Basílica no se limita a fechas específicas, sino que es constante durante todo el año.
De acuerdo con datos de la Arquidiócesis, desde enero a la fecha han arribado aproximadamente 150 mil peregrinos poblanos al Tepeyac, lo que posiciona a Puebla como la arquidiócesis que más fieles congrega a los pies de la Morenita.
Motivos de fe y acción de gracias
Entre las principales intenciones de la peregrinación destacaron el agradecimiento por la ordenación de ocho nuevos sacerdotes, los 17 años de ministerio episcopal de monseñor Sánchez Espinosa en Puebla y su próximo 50 aniversario sacerdotal, que celebrará en junio. Asimismo, los fieles oraron por la paz mundial, especialmente en América Latina.
Una tradición con más de un siglo de historia
La peregrinación poblana al Tepeyac se remonta a 1887, cuando fue instaurada por el entonces obispo José María Mora y Daza, a iniciativa del presbítero Ramón Ibarra y González. En 1904, la diócesis fue elevada a arquidiócesis, siendo Ibarra y González su primer arzobispo.
A más de 135 años de su origen, esta manifestación religiosa se mantiene como una de las expresiones de fe más importantes de Puebla, fortaleciendo la identidad colectiva, la fraternidad y el compromiso espiritual de miles de creyentes.
