Después de siete días de permanecer hospitalizada y en estado crítico, Paulina, joven de 21 años y estudiante de ingeniería en la Universidad Iberoamericana Puebla, falleció este viernes tras el aparatoso choque ocurrido en la Vía Atlixcáyotl. La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó el deceso y llevó a cabo el levantamiento del cuerpo en el Hospital UPAEP.
La familia de la joven decidió donar sus órganos, un acto que permitirá salvar varias vidas en medio del dolor por su partida. Personal médico inició de inmediato el proceso de procuración correspondiente.
Paulina fue la última sobreviviente del siniestro, en el que murieron sus amigos Rubén Alonso N. y César Emilio N., ambos jóvenes que viajaban con ella la madrugada del accidente. El hecho generó fuerte indignación social debido a que se vinculó con presuntos arrancones, prácticas que han sido reiteradamente denunciadas por vecinos y automovilistas que transitan por esta zona de alto tráfico.
Días antes, la joven había sido diagnosticada con muerte cerebral debido a la gravedad de las lesiones sufridas durante el impacto. Su fallecimiento reaviva la discusión sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad vial y supervisión en corredores como la Atlixcáyotl, donde se han registrado múltiples percances relacionados con exceso de velocidad.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer totalmente las circunstancias del choque.
