La comunidad de Zacatipan, en el municipio de Cuetzalan, se encuentra sumida en la indignación y el dolor tras el feminicidio de Hilaria, una joven de 16 años. El cuerpo de Hilaria fue encontrado el pasado 2 de septiembre en un lote baldío, presentando signos de violencia y abuso sexual, además algunos pobladores refieren que le fueron extraídos órganos.

Hilaria había sido reportada como desaparecida por sus familiares el fin de semana anterior. La búsqueda culminó trágicamente cuando campesinos de la zona encontraron su cuerpo en estado de descomposición. Las autoridades locales y la Fiscalía General del Estado (FGE) acudieron al lugar para realizar las investigaciones correspondientes.

La noticia del feminicidio provocó una ola de protestas en Cuetzalan. Vecinos y familiares de Hilaria organizaron una marcha que partió desde la iglesia de Zacatipan hasta la cabecera municipal, exigiendo justicia y un alto a la violencia de género. Los manifestantes, a bordo de camionetas con mensajes de justicia, llegaron al Palacio Municipal de Cuetzalan, donde se reunieron con funcionarios del Ayuntamiento y representantes de la FGE.

Durante la manifestación, los pobladores expresaron su frustración por la falta de acciones concretas por parte de las autoridades. «Cuetzalan no es mágico, es feminicida», coreaban los manifestantes, haciendo referencia a la serie de feminicidios no resueltos en la región.

La comunidad de Zacatipan ha convocado a una asamblea en el auditorio municipal para definir las siguientes acciones a tomar. A esta reunión también han invitado a familiares de otras víctimas de feminicidio en Cuetzalan, como Rosita, una joven de 14 años asesinada hace tres años y de quien no hay ningún responsable detenido.

El caso de Hilaria se suma a una preocupante lista de feminicidios en Puebla, donde la violencia de género sigue siendo una grave problemática. La comunidad exige justicia y medidas efectivas para prevenir futuros actos de violencia contra las mujeres.