Francisco Rodríguez Álvarez, Secretario General del Gobierno Municipal de Puebla, se pronunció respecto a las acusaciones de robo a casas que involucran a algunos policías municipales, reconociendo que estos actos «manchan la imagen de la policía». Sin embargo, también destacó que este tipo de situaciones evidencian que la ley se aplicará de manera imparcial, sin encubrimientos.

En su declaración, Rodríguez Álvarez expresó su pesar por el daño a la imagen de la Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) , subrayando que, aunque estos casos son lamentables, es crucial que se actúe con transparencia.

“Es muy lamentable porque, obviamente, esto deteriora la imagen de la propia institución. Pero es muy loable que no haya encubrimiento y que caiga quien caiga», aseguró el Secretario.

Además, destacó que la responsabilidad de los cuerpos de seguridad y de la autoridad correspondiente es garantizar que se evidencien estos hechos y que haya consecuencias para quienes cometan actos delictivos.

A pesar de la preocupación por el impacto negativo en la percepción pública de las corporaciones, Rodríguez Álvarez resaltó que el mandato del presidente municipal, Pepe Chedraui Budib, es claro: «No importa quién sea, si se cometen actos de corrupción o delitos, habrá consecuencias».

El funcionario municipal afirmó el compromiso del ayuntamiento de Puebla por enfrentar la corrupción de manera firme y transparente, sin importar el rango o la institución implicada.

Esto luego de que el 22 de enero , dos policías municipales, presuntos integrantes de una banda dedicada al robo a casa habitación, fueron detenidos durante un operativo en las inmediaciones de la colonia Galaxia La Calera, en la ciudad de Puebla.

Los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), identificados como Mauricio E., perteneciente al Grupo ROCA, y José Carlos R., del área de Inteligencia, fueron arrestados junto con otros dos delincuentes después de haber cometido un asalto.

De acuerdo con los reportes, los implicados ingresaron armados a una vivienda, donde sometieron violentamente a los residentes y los despojaron de diversas pertenencias antes de huir con el botín.

Entre los objetos robados se encuentra una camioneta Hyundai Creta de color gris, teléfonos celulares, aparatos electrónicos y dinero en efectivo.