Con el propósito de impulsar un modelo laboral más flexible y sostenible, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentó una iniciativa que busca establecer por ley un día de “home office” a la semana. La propuesta fue dada a conocer por Delfina Pozos Vergara, diputada local y secretaria general del Comité Directivo Estatal del PRI en Puebla.

La legisladora argumentó que esta medida pretende mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, reducir gastos familiares y disminuir el impacto ambiental generado por la movilidad diaria.

Beneficios del home office semanal

Pozos Vergara explicó que un día de trabajo remoto mejora la concentración, disminuye el ausentismo y permite una mejor organización del tiempo tanto para los empleados como para las empresas. Subrayó que, desde la perspectiva económica, representa un ahorro significativo en gastos de transporte, alimentación fuera del hogar y consumo energético en oficinas.

“Para las familias mexicanas, esto significa más dinero en su bolsillo”, afirmó la diputada.

Además, recalcó que la medida puede incidir positivamente en la movilidad urbana, al reducir el número de vehículos en circulación y, con ello, el tráfico y la contaminación ambiental. También mencionó que el home office contribuye al bienestar emocional de los trabajadores, al brindarles mayor flexibilidad en su jornada.

Excepciones contempladas

La iniciativa presentada por el PRI reconoce que no todos los sectores laborales son aptos para implementar el trabajo remoto. Por ello, se incluyen excepciones para industrias y funciones esenciales donde la presencia física es indispensable.

Rumbo a un modelo laboral moderno

Con esta propuesta, el PRI se suma a las iniciativas orientadas a transformar las dinámicas laborales en México, reconociendo los cambios impulsados por la digitalización, las necesidades de las nuevas generaciones y las lecciones aprendidas durante la pandemia.

La iniciativa será analizada en el Congreso del Estado de Puebla, donde se espera que abra el debate sobre la viabilidad legal y operativa del home office como derecho laboral parcial, en un país donde esta modalidad aún no ha sido plenamente adoptada.