El gobernador Alejandro Armenta calificó la construcción del puente “La Panga” como una obra de justicia social que pone fin a 70 años de exclusión para comunidades indígenas de San Baltazar Tetela y Los Ángeles Tetela, separadas por el lago de Valsequillo durante más de siete décadas.
Durante su mensaje ante medios nacionales, el mandatario destacó que esta infraestructura representa un símbolo de unión, reconciliación y bienestar social, alineado con la visión humanista de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“La construcción de La Panga es una obra de justicia social que inició su gestión hace 70 años. Setenta años de menosprecio, de exclusión. Este puente salvará vidas y unirá familias; es una muestra de cómo pensamos los gobiernos humanistas”, expresó Armenta.
Una conexión que transforma vidas
El nuevo puente tendrá una longitud de 480 metros y permitirá reducir el tiempo de traslado a menos de dos minutos, impulsando la movilidad entre siete municipios del sur de Puebla. Se estima que 1.7 millones de personas se verán beneficiadas directa o indirectamente con esta obra, que también fomentará el comercio local, el acceso a servicios básicos y la integración productiva entre Puebla capital y la región Mixteca.
El gobernador detalló que la construcción forma parte del rescate integral del lago de Valsequillo y de la cuenca del río Atoyac, una estrategia ambiental y social que busca recuperar los ecosistemas y aprovechar los recursos naturales de forma sustentable.
Innovación y sustentabilidad
Armenta explicó que, junto con la Conagua y diversas universidades públicas, se desarrolla el proyecto “Fertipue”, que transforma el lirio acuático del lago en adoquines y composta para pavimentar calles en juntas auxiliares y mejorar los suelos agrícolas.
“Donde antes se veía un problema, hoy encontramos una solución sustentable”, aseguró.
Por su parte, el secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, informó que el puente “La Panga” utiliza tecnología de vanguardia y los más altos estándares de ingeniería hidrológica. Contará con 28 columnas de hasta 50 metros de profundidad, iluminación, accesos seguros y una ciclovía, con el objetivo de fortalecer la movilidad sustentable y segura.
Un puente que une territorios y esperanzas
El gobierno estatal enfatizó que “La Panga” no solo conecta caminos, sino también comunidades, historias y esperanzas. La obra se perfila como un símbolo de equidad territorial, con impacto en la paz social, el desarrollo sostenible y la justicia comunitaria.
“Este puente no solo une orillas, une corazones y salda una deuda con los pueblos originarios que esperaron décadas por ser escuchados”, concluyó Armenta.
