Lionel Messi llegó a Beijing, China, para unirse a la concentración de la Selección Argentina y jugar un amistoso contra Australia en la capital.


El futbolista fue detenido por las autoridades migratorias chinas debido a que no llevaba su visa y solo presentó su pasaporte español en lugar del argentino.


Después de unas horas, la Selección Argentina ayudó a Messi a obtener un permiso especial y el hashtag «Messi ya está en Beijing» se volvió tendencia en la red social Weibo con más de 120 millones de menciones.