La comunidad de La Joya, en el municipio de Ayehualulco, Zacatlán, se encuentra consternada tras la trágica muerte de Juan Lorenzo un niño de siete años, quien presuntamente era víctima de bullying en su escuela.

De acuerdo con los primeros reportes, el menor se colgó con las sabanas de su cama, en una árbol cercano a su domicilio, el porqué tomó la fatal decisión en circunstancias que aún están bajo investigación. Aunque no se han revelado detalles específicos, se ha señalado que el acoso escolar fue por parte de su maestra y podría haber sido un factor determinante en este lamentable suceso, la abuela del menor se sabe, ya había dado parte a la directora y esta hizó caso omiso.

Ante la tragedia, el Ayuntamiento de Zacatlán hizo un llamado urgente a los padres de familia para reforzar la comunicación con sus hijos e hijas, con el fin de detectar signos de violencia escolar y brindar el apoyo necesario para evitar situaciones similares.

Este caso pone en evidencia la urgente necesidad de atender el problema del bullying en las instituciones educativas, así como la importancia de generar espacios seguros para los menores. Autoridades, docentes y familias deben trabajar en conjunto para prevenir estos actos y proteger la salud emocional de la niñez.

Las investigaciones sobre el caso continúan para esclarecer las circunstancias exactas del suceso, pero la SEP informó que la directora de la Escuela Narciso Mendoza y la maestra de segundo grado señaladas serán sancionadas en caso de encontrar responsabilidades sobre el fatal acontecimiento.

Ante esto el gobernador Alejandro Armenta se pronunció al respecto en sus redes sociales, mencionado su compromiso con la niñez, esto es lo que escribió:

Con profundo dolor me dirijo a la comunidad del municipio de Zacatlán y a toda la sociedad por la irreparable pérdida de un menor de 7 años. Es inaceptable que cualquier niño o niña tenga que enfrentar situaciones de acoso y bullying que los lleven a tomar una decisión tan trágica. No podemos permitirlo.

Haremos lo que esté en nuestras manos, en conjunto con las autoridades escolares, para erradicar esta lacra y garantizar entornos seguros para nuestras niñas y niños.

Expreso mi más sentido pésame a la familia y reitero mi compromiso de seguir trabajando para proteger a la infancia.