La directora general de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne destacó que durante la semana pasada cuatro de los cinco países que notificaron el mayor número de nuevas infecciones estaban en la región, y que los países latinoamericanos presentaban las cinco tasas de mortalidad más altas del mundo.
 
“En Sudamérica, Chile, Perú y Paraguay han registrado descensos en las nuevas infecciones. Sin embargo, en Uruguay, Argentina y Brasil están volviendo a aumentar las infecciones por COVID poniendo en riesgo varias semanas de avances. Bolivia informa de un drástico aumento de casos y muertes y Guyana está experimentando el mayor número de episodios y fallecimientos desde el comienzo de la pandemia”, expuso.

Amplió la información el doctor Sylvain Aldighieri, gerente de Incidente para COVID-19, quien destacó que durante los cuatro primeros meses del año se observó “una evolución preocupante de la situación de la COVID-19 en todos los países del cono sur”, pero que actualmente se observan diferencias entre ellos.

Mientras que el descenso gradual de los nuevos casos en Chile se debe a una implementación estricta de medidas de salud pública, el aumento de casos en Argentina se produce en adultos de 20 a 59 años, con una mayor concentración entre los 30 a 39 años, asociadas a la mayor movilidad de este grupo y el cansancio del cumplimiento de las medidas de salud pública.

En Uruguay el incremento tuvo “una evolución exponencial” desde inicios de marzo y en abril el país reportó “un índice muy alto de casos diarios” que acabó con más de 92.000 diagnósticos de la enfermedad durante este último mes.

“Nuestra principal preocupación es ahora la entrada en el periodo de invierno austral que históricamente en los países del cono sur han coincidido con la temporada de enfermedades respiratorias agudas como la influenza”, advirtió y señaló que la respuesta y el control de la enfermedad en el cono sur dependen de la estricta implementación y monitoreo de las medidas de salud pública.

En el Caribe, Etienne destacó la declaración de emergencia nacional en Trinidad y Tobago tras un reciente brote, que Cuba sigue informando un nivel significativo de nuevas infecciones y que en San Vicente y las Granadinas se siguen viendo picos después de que las recientes erupciones volcánicas provocaran el traslado de personas a refugios.

Por Veral