La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) anunció la reapertura del Complejo Regional Sur en Tehuacán este lunes 2 de marzo, luego de alcanzar un acuerdo con estudiantes de la licenciatura en Estomatología que mantenían suspendidas las actividades académicas desde el pasado 18 de febrero.


El paro estudiantil, que se prolongó por diez días, surgió como medida de presión ante la falta de respuesta a diversas necesidades académicas, principalmente la adquisición de un compresor indispensable para las prácticas de laboratorio. De acuerdo con los inconformes, el equipo había sido solicitado desde diciembre sin obtener solución oportuna.


Cuatro mesas de diálogo para destrabar el conflicto


Durante el periodo de protesta se desarrollaron cuatro mesas de trabajo entre representantes del alumnado y autoridades universitarias. La última reunión se llevó a cabo el sábado 28 de febrero a las 10:00 horas, donde finalmente se concretaron los acuerdos que permitieron la entrega de las instalaciones.


Como parte del compromiso institucional, el compresor requerido arribó el viernes previo a la conclusión del paro. Antes de liberar el plantel, los estudiantes verificaron que el equipo estuviera debidamente instalado y en óptimas condiciones de funcionamiento, garantizando así la continuidad de sus prácticas académicas.


Regreso seguro y seguimiento a acuerdos


La BUAP informó que previo al retorno de la comunidad universitaria se realizarán labores de limpieza y acondicionamiento en el inmueble, con el objetivo de asegurar un regreso ordenado y seguro a las aulas en Tehuacán.


Si bien la entrega del equipo resolvió la demanda principal del movimiento, otros planteamientos expuestos por el estudiantado serán atendidos de manera progresiva, conforme a los acuerdos establecidos en las mesas de diálogo. La comunidad estudiantil dará seguimiento puntual al cumplimiento de estos compromisos.


Con la reapertura del Complejo Regional Sur, la BUAP retoma sus actividades académicas en Tehuacán, marcando el cierre de un conflicto que puso en el centro del debate la infraestructura y las condiciones para la formación profesional en el área de la salud.