El corazón de la capital poblana se llenó de color, arte y tradición con la inauguración del Tapete Monumental del Día de Muertos, una obra creada por artesanos de Huamantla, Tlaxcala, como parte del programa “La Muerte es un Sueño”, impulsado por el Ayuntamiento de Puebla.

El acto fue encabezado por el presidente municipal José Chedraui Budib, quien destacó la importancia de preservar las tradiciones mexicanas que fortalecen la identidad cultural de Puebla y promueven su riqueza artística ante visitantes locales y turistas.

Ubicado en la plancha del Zócalo capitalino, el Tapete Monumental deslumbra por su dimensión y detalle artesanal: abarca 1,200 metros cuadrados y está elaborado con 25 toneladas de piedra de mármol de colores, formando figuras alusivas a calaveras, flores y ofrendas que simbolizan el Día de Muertos.

El maestro tapetero Francisco Montiel Palacios, originario de Huamantla, explicó que 70 artesanos participaron en la creación de esta pieza, que calificó como “un tributo que da vida al arte y a la tradición”. El tapete podrá admirarse hasta el 3 de noviembre, convirtiéndose en uno de los principales atractivos turísticos de la temporada.

Corredor de Ofrendas: un recorrido por la memoria y la cultura

Como parte de la celebración, también se inauguró el Corredor de Ofrendas, un circuito con 29 altares instalados en distintos puntos del Centro Histórico y barrios tradicionales. En él participan museos, instituciones educativas, empresas y colectivos culturales, que rinden homenaje a personajes históricos y seres queridos.

El recorrido inicia en el Museo Casa del Mendrugo (4 Sur 304) y continúa por espacios emblemáticos como el Museo Universitario Casa de los Muñecos, el Museo de la Memoria Histórica Universitaria, el Edificio Carolino, el Teatro de la Ciudad y el Museo Amparo, entre otros.

Con las actividades culturales que ofrece la ciudad Puebla se consolida como uno de los destinos más representativos para vivir el Día de Muertos en México, combinando tradición, creatividad y arte popular en cada uno de sus rincones.