En una histórica inversión para fortalecer las comunidades de la capital, el gobierno estatal ha destinado 68 millones de pesos a las 17 juntas auxiliares de Puebla, como parte de las dos primeras fases del programa Obra Comunitaria, informó el secretario de Bienestar y Participación Ciudadana, Carlos Gómez Tepoz.

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Con estos recursos se ejecutan 170 obras de infraestructura básica, equivalentes a 10 acciones por cada junta auxiliar, entre las que destacan:

  • Adoquinamiento de calles
  • Reparación y ampliación de baños públicos
  • Instalación de drenaje y bocas de tormenta
  • Mantenimiento y rehabilitación de parques y jardines

“El objetivo es mejorar la calidad de vida en las comunidades y atender las necesidades más sentidas de la población”, subrayó Gómez Tepoz.

Obras propuestas desde las comunidades

A diferencia de ejercicios anteriores, estas obras no se definen desde un escritorio, sino que son propuestas directamente por los ediles auxiliares, quienes conocen de primera mano las carencias locales. Las propuestas son posteriormente evaluadas por el Ayuntamiento, para garantizar su viabilidad técnica y financiera.

Actualmente se ha cumplido con las primeras cinco obras por comunidad y, con la segunda fase ya en marcha, se ha alcanzado el objetivo de 10 obras por junta auxiliar. Además, ya se prepara una tercera etapa del programa, impulsado por el gobernador Alejandro Armenta Mier.

Inspectorías reciben recursos por primera vez en 30 años

En paralelo, el Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui Budib, asignará por primera vez en 30 años una bolsa de 31 millones de pesos a las 30 inspectorías del municipio, a través del presupuesto participativo.

Cada inspectoría podrá ejecutar al menos una obra local, con una inversión mínima de un millón de pesos por demarcación.

“Es la primera vez en tres décadas que las inspectorías reciben recursos directos para mejorar su infraestructura”, destacó el secretario.

Con esta estrategia, el gobierno estatal y municipal buscan reducir la desigualdad territorial, impulsar el desarrollo local y garantizar condiciones más dignas para miles de familias poblanas, particularmente en zonas que durante años estuvieron en el abandono.