La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla, encabezada por Fernando Rosales Solís, separó de su cargo a varios policías municipales que fueron testigos de una brutal golpiza a un padre y su hijo, llevada a cabo por al menos 10 guardias de seguridad fuera del bar Mallet, en la zona de Angelópolis.

A pesar de presenciar el ataque el domingo 2 de febrero, los agentes decidieron no intervenir, lo que provocó una investigación interna y su destitución.

El caso fue enviado a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, ya que se considera que los oficiales podrían haber incurrido en un «delito de incumplimiento de un deber legal y ejercicio indebido».

La SSC , invitó a los familiares de las víctimas a presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes para evitar que el caso quede impune.

Sobre los hechos, la SSC explicó que los policías recibieron un reporte sobre personas armadas en una camioneta cerca del bar Mallet, en Isla Angelópolis, sin embargo, reportaron que al llegar al lugar no encontraron armas ni indicios de una riña.

Fue a  través de redes sociales, que se difundió un video en el que se ve a los guardias golpeando y pateando al padre y al hijo, siendo el padre quien terminó inconsciente y con costillas rotas.

Se presume que la agresión ocurrió después de que las víctimas acusaran el robo de un teléfono celular dentro del bar, aunque esto aún debe ser confirmado por las autoridades.