El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla inició una nueva etapa de reflexión interna y reorganización estratégica. Durante la sesión del Consejo Político Estatal, el consejero y aspirante a la dirigencia, Lorenzo Rivera Nava, afirmó que el tricolor sigue siendo un instituto político con ánimo, orgullo y una trayectoria que lo mantiene vigente en la vida pública del estado.

La reunión se llevó a cabo en la sede estatal del partido, como parte del proceso de renovación de la dirigencia que se realizará mediante Convención de Delegados y Delegadas, conforme a los lineamientos del Consejo Político Estatal y Nacional.

Un PRI con bases vivas y ánimo de fortalecerse

Rivera Nava destacó que el priismo poblano cuenta con estructuras, militantes y liderazgos comprometidos que permitirán emprender un trabajo real y estratégico rumbo a los próximos retos electorales. Aseguró que existen condiciones para posicionar nuevamente al PRI como un partido fuerte y competitivo en los 217 municipios del estado.

“El PRI representa a más de 30 municipios, pero debemos ir por más. Es fundamental escuchar a la militancia que ha estado en las buenas y en las malas”, expresó.

Apuesta por jóvenes, mujeres y nuevos liderazgos

El aspirante subrayó la importancia de abrir espacios a jóvenes, mujeres y representantes de la sociedad civil, así como a perfiles provenientes de la iniciativa privada. Consideró indispensable su capacitación en los valores, visión y misión del partido, de cara al proceso electoral de 2027.

Asimismo, insistió en que el PRI debe reforzar su presencia en las causas ciudadanas, atendiendo las necesidades reales de la población y defendiendo su derecho a mejores condiciones de vida.

Consejo Político Estatal: participación plena y pluralidad

El evento partidista registró una amplia participación. Entre los asistentes destacaron el exgobernador Melquiades Morales Flores, consejeros, regidores, presidentes municipales, exdirigentes, exdiputados, sectores y organizaciones priistas.

Rivera Nava describió el encuentro como un espacio vivo, plural y con ánimo renovado, que muestra la capacidad del partido para construir una nueva dirigencia basada en un proceso democrático sólido.