El presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui Budib, confirmó que este año no se implementará un blindaje especial en los inmuebles del centro de la ciudad ante la manifestación programada para el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
En entrevista , mencionó que las autoridades municipales están comprometidos con el respeto a la libre expresión.
«En las mesas de seguridad, por supuesto, tocamos este tema el lunes pasado y hoy también lo abordaremos en la parte municipal que nos corresponde. Queremos que la marcha se realice con libertad, que se exprese lo que se tenga que expresar, pero les pedimos que respeten los inmuebles. No vamos a tapar ni clausurar los edificios, ya que todos somos seres humanos y sabemos las capacidades de cada uno», comentó el edil.
Estas declaraciones se dan tras los hechos ocurridos durante la marcha del año pasado, cuando las mujeres participantes fueron recibidas con medidas de control como chorros de agua, polvo de extintores y gas lacrimógeno en el Palacio Municipal.
En ese entonces, el gobierno municipal encabezado por Eduardo Rivera Pérez y Adán Domínguez Sánchez rodeó el edificio con barreras metálicas como medida de protección, lo que desató enfrentamientos entre las manifestantes y las fuerzas de seguridad.
La situación escaló rápidamente cuando, tras llegar al zócalo de la ciudad, integrantes del Frente Feminista Radical arremetieron contra las barreras metálicas instaladas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
El gobierno municipal respondió con la activación de extintores, chorros de agua y gas lacrimógeno, lo que dispersó a las manifestantes.
La tensión aumentó aún más cuando, durante el enfrentamiento, los agentes de la Policía Municipal empujaron una de las barreras, golpeando a una joven manifestante.
El incidente dejó no solo afectadas a las participantes de la marcha, sino también a periodistas que cubrían el evento, quienes fueron víctimas de las agresiones de las fuerzas de seguridad.
El ambiente en las calles fue tenso, y las participantes de la movilización respondieron lanzando botellas de agua y piedras, lo que generó una situación caótica en la zona.
Este año, el gobierno municipal se ha comprometido a permitir que las marchas se realicen en un ambiente de respeto mutuo, y Chedraui Budib reafirmó que el objetivo es garantizar la seguridad y la libre expresión de todas las personas involucradas en la movilización del 8M.
